El Horóscopo diario

Hola, soy Hilda Aguirre (astróloga y tarotista), dime tu email si quieres que te envíe, por correo eléctronico, las predicciones diarias de tu signo del zodiaco


Volver a EL HORÓSCOPO AL DÍA

EL HORÓSCOPO AL DÍA

los 12 signos del zodiaco por hilda aguirre

Tarot | Astrología | Esoterismo | Magia


Los biorritmos en el horóscopo al día.

Breve historia de los biorritmos


Los biorritmos se inscriben en las raíces mismas del cosmos, del individuo y de la vida.

Partiendo de estas premisas, es casi natural que su descubrimiento se deba a sabios eminentes; sabios que además eran también filósofos y que se interesaban al mismo tiempo por la psicología del ser  humano.
 
Fue, gracias a su enorme paciencia, a su entrega y a su sana curiosidad, como estos sabios lograron extraer de un material bruto (las quejas de sus pacientes o de sus alumnos) lo que iba a convertirse en el siglo XX en una ciencia popular.


El ritmo y la vida


En el universo, todo, absolutamente todo, es ritmo. El movimiento de los planetas, los signos del zodiaco, los astros,  los elementos naturales, enfin, todo en la vida tiene y es ritmo.

Los biorritmos no son más que una de las manifestaciones de los grandes movimientos universales. Podemos distinguir distintos tipos de ritmos:
  • Ritmos planetarios: De una duración extremadamente larga, que comprende a su vez otros ritmos de carácter más corto.

Es decir, que durante un ciclo largo se suceden distintos ciclos cortos:
- Ciclo de 100 000 años: que transforma la órbita de la Tierra (de casi elíptica pasa a circular);
- Ciclo de 40 000 años: que transforma la inclinación de la Tierra (responsable de los cambios del clima);
- Ciclo de 26 000 años: que transforma la oscilación de la Tierra (responsable de las eras astrológicas);
- Ciclo de 11 años: responsable de las erupciones solares;
- Ciclo de 1 año: responsable de las estaciones;
- Ciclo de 1 día: responsable del día y de la noche.
  • Ritmos vegetales y animales: Estos ritmos varían en función de la especie animal o vegetal y se expresan, por ejemplo, en el crecimiento irregular de las plantas y en la hibernación de ciertos animales.

  • Ritmos humanos: Estos ritmos están determinados, a su vez, por los ritmos planetarios, por los ritmos sociológicos (condicionamientos sociales; por ejemplo división cristiana del día; llamada a la oración por el sonido de las campanas), por los ritmos celulares (cada célula tiene su propio movimiento), y por el ritmo global: el biorritmo.

Pensamientos positivos en Astrología.

Algunos pensamientos y consejos astrológicos para tu signo zodiacal.


Como la astrología se ocupa de manera más significativa e inmediata del mundo interior (es decir, el mundo de la psique, el mundo de la experiencia personal) uno debe asu­mir que está compuesta de ciertas leyes y principios astrales que trascienden las leyes más obvias y comprobadas del mundo material.

Por eso, cualquier astrólogo al percibir la realidad de la situación de una persona, según su signo zodiacal, de forma simbólica (o, uno po­dría decir, en su forma de energía esencial) al aconsejar tam­bién se ve retado a interpretar esas percepciones abstractas en un lenguaje corriente con el que se puede relacionar el cliente.

El nivel de conciencia y el grado de apertura de éste dictará en gran medida no sólo la manera en que el astrólogo intente expresar sus "interpretaciones" y percepciones sino también la facilidad para comunicar algo significativo al cliente, y aún así, retener la verdad esencial representada de manera abstracta por las configuraciones astrológicas.

En mu­chos casos, según el ascendente astral, tendremos la intuición de que una cosa u otra es el caso en una persona determinada; eso puede tomar la forma de presentimientos, intuiciones de las vidas pasadas, anticipaciones de acontecimientos futuros, etc... Estos sen­timientos o intuiciones son sin duda interesantes, pero, si no sé seguro que esa intuición en particular es verdad, a me­nudo es mejor no decirlo.

En los casos en que la intuición específica tenga una fuerte relación con el problema concre­to con el que se está encontrando la persona, puede que a veces sea provechoso expresar la idea, pero sólo mostrán­dola como una sensación o una posibilidad más que como una afirmación de un hecho.